Centro Clínico de Diagnóstico e Intervención

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“Mi hijo con TDAH siempre está cansado y nunca hay tiempo para las tareas”

Niño cansado estudiando

Por: Lcda. Bárbara Mejía y el equipo de Ceclidi.

Para muchas familias con niños con TDAH, las tardes son sinónimo de estrés. La escena es común: el niño llega agotado del colegio, las tareas se alargan durante horas y la sensación de que “el tiempo no alcanza” se convierte en la norma. Este cansancio no es un capricho; es una manifestación real de la sobrecarga que experimenta su cerebro a diario.

La Fatiga en el TDAH: Un Tanque de Gasolina que se Vacía Rápidamente

Un niño con TDAH gasta una enorme cantidad de energía mental simplemente para “funcionar” durante el día escolar. Prestar atención, quedarse quieto, controlar impulsos y organizarse son tareas que para ellos requieren un esfuerzo consciente y agotador. Es como si su cerebro corriera una maratón todos los días.

Este fenómeno, conocido como fatiga mental, es una de las razones principales del agotamiento vespertino. Cuando llegan a casa, su “tanque de gasolina” mental está prácticamente vacío, lo que hace que enfrentarse a más tareas que requieren concentración sea una tarea titánica.

¿Por Qué las Tardes son tan Difíciles?

Varios factores contribuyen a que las tardes sean un campo de batalla:

  • Sobrecarga de Actividades: Una agenda repleta de actividades extracurriculares, aunque sean divertidas, puede ser contraproducente. Menos tiempo de descanso significa menos oportunidades para que su cerebro se recupere.
  • El Peor Momento para las Tareas: Dejar los deberes para el final de la tarde es una receta para el desastre. A esa hora, sus niveles de autocontrol y atención están en su punto más bajo.
  • Dificultades de Aprendizaje Asociadas: Es frecuente que el TDAH coexista con retos en la lectura y la escritura. Tareas que parecen sencillas pueden requerir un esfuerzo cognitivo desproporcionado.

Llevar a un niño al límite de su capacidad día tras día puede conducir a lo que se conoce como “burnout por TDAH”: un estado de agotamiento crónico que afecta no solo a su rendimiento académico, sino también a su bienestar emocional.

Estrategias para Recuperar las Tardes

El objetivo es crear una rutina que sea realista, sostenible y que respete las necesidades del niño.

  1. Prioriza el Descanso: Antes de empezar las tareas, permite un tiempo de descanso y desconexión. Puede ser jugar libremente, escuchar música o simplemente relajarse.
  2. Tareas Primero (o Casi): Realiza las tareas escolares en la primera parte de la tarde, cuando los niveles de energía aún son relativamente altos.
  3. Divide y Conquistarás: Fragmenta el tiempo de estudio en bloques cortos (ej. 20-25 minutos) con pausas activas entre ellos.
  4. Menos es Más: Evalúa la cantidad de actividades extracurriculares. A veces, tener menos actividades programadas permite una mejor calidad de vida y rendimiento.
  5. Habla con el Colegio: Si la carga de deberes es excesiva, no dudes en hablar con los profesores. A veces, una simple adaptación, como reducir la cantidad de ejercicios, puede marcar una gran diferencia.

Una rutina bien pensada no solo ayuda a que las tareas se completen, sino que también devuelve la paz a las tardes y fortalece el vínculo familiar.

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